Los movimientos sociales a veinte años del 2001: Enfrentar la Pandemia y disputar el gobierno

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Fecha
2023
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Título del libro
Trabajo social: Logros, desafíos e interrogantes en tiempos de pandemia y postpandemia
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ISSN
eISSN
ISBN
978-987-8925-53-0
Idioma
Español
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Resumen
A finales de 2021 se cumplieron veinte años desde el estallido social del 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando crujió el régimen político argentino y las acciones colectivas de protesta marcaron la agenda pública. Unos años antes del estallido ya se habían masificado las organizaciones sociales de desocupados y desocupadas, que se organizaron principalmente en las barriadas populares brindando asistencia alimentaria e intentando conseguir puestos de trabajo. Estas organizaciones encontraron en el corte de rutas y de calles (los ‘piquetes’) su principal repertorio de protesta, y luego también su marca de identidad, en tanto se reivindicaron en consignas como “!piqueteros carajo!”.Pero tras los doce años de gobiernos kirchneristas -entre 2003 y 2015- y el cuatrienio gobernado por Mauricio Macri (2005-2019), el escenario se transformó profundamente. Durante el kirchnerismo algunos movimientos, principalmente los asociados a la tradición ideológica nacional-popular, fueron parte de la gestión de gobierno; los movimientos marxistas y autonomistas rechazaron integrarse al gobierno y continuaron desplegando una estrategia de poder barrial. Pero la asunción del empresario Mauricio Macri a la presidencia en 2015 generó una novedad: para enfrentar a ese gobierno, que los movimientos identificaban como una “vuelta al neoliberalismo”, los viejos compañeros de ruta del mundo piquetero se volvieron a unir en las calles. Protestaron contra el macrismo en el poder y lograron algunas demandas, como la aprobación de la Ley de Emergencia Social y también la ejecución del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), herramientas que les permitían fortalecer sus organizaciones.Esa unidad en las calles tuvo su correlato en el campo político electoral: un sector muy numeroso de los movimientos sociales decidió en 2019 acompañar las candidaturas de la alianza peronista Frente de Todos (FdT), que llevó a Alberto Fernández a la presidencia y a Cristina Fernández de Kirchner a la Vicepresidencia. El FdT ganó las elecciones presidenciales en 2019, a partir de lo cual una inusitada cantidad de movimientistas se incorporaron al gobierno en diversos cargos ejecutivos, y un grupo de siete militantes de estas organizaciones llegaron a ser Diputados/as Nacionales. Este escenario muestra entonces a movimientos que se han transformado en verdaderas organizaciones “todoterreno”, que construyen poder barrial pero al mismo tiempo disputan las altas esferas de la política estatal. El presente capítulo se dedica a analizar este recorrido y a identificar las tensiones y los desafíos que enfrentan los movimientos tras este significativo crecimiento.
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