Artículo

Sobre política y apariencia en la teoría de J. Rancière

Losiggio, Daniela Icon; Wegelin, Lucía Icon

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Fecha

12/2015

Editorial

Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Instituto de Filosofía

Revista

Cuadernos de Filosofía

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ISSN

0590-1901

eISSN

2362-485X

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Idioma

Español

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Resumen

Entre los discursos sobre el fin de la historia, de las ideologías o del arte que el desenlace del siglo XX trajo consigo, se formuló también una sentencia que atravesó perspectivas teóricas bien distintas: la muerte de la representación, de las apariencias. Ese diagnóstico tuvo por portavoces a dos grupos de autores: los pesimistas de la estetización de lo social y los optimistas de la democracia consensual (y la multitud). J. Rancière se ocupa de formular una crítica que afecta a ambas posiciones, pues no es cierto que la apariencia haya muerto. El mundo que nos presenta es un teathrum politicum en el que las partes de lo común han sido distribuidas, configurando lo que Rancière llama un orden policial, y en el que siempre una parte que contribuye a la existencia de lo común queda invisibilizada: sin parte. Lo que el autor de El desacuerdo (1995) llama “político” se produce en ese momento en que esa parte aparece y produce una “escena del disenso”. El rescate del concepto de apariencia vuelve menos rígida la contraposición clásica de los términos rancerianos política-policía. No obstante, pone en la superficie un nuevo problema: la homologación entre estética y política.
Among the speeches about the end of history, ideologies or art that the end of the twentieth century brought, also a statement that went through very different theoretical perspectives was formulated: the death of representation, appearances. That diagnosis had, as spokespersons, two groups of authors: pessimists of social aestheticization and optimists of consensual democracy and the crowd. J. Rancière formulated a critique that affects both positions; it is not true that the appearance is dead. The world is presented to us as a teathrum politicum in which the parts of the common have been distributed, configurating what Rancière calls a “police order”; in which always exists a part (that contributes to the existence of the common) that is invisible: has no part. The author of Disagreement (1995) calls “politics” at the moment in which this part appears and produces a “scene of dissent”. The rescue of the concept of appearance make less rigid the classical contrast terms of politics-police. However it puts on the surface a new problem: it equates aesthetics and politics.

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