Artículo

América Latina en el nuevo milenio: una región de senderos macroeconómicos que se bifurcan

Rapetti, Martín Gervasio Icon; Libman, Emiliano Icon; Carrera, Gonzalo

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Fecha

12/2024

Editorial

Secretaría de Estado de Comercio

Revista

Cuadernos Económicos de ICE

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ISSN

0210-2633

eISSN

2340-9037

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Idioma

Español

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Resumen

Para mediados de los años 2000, los países de América Latina habían conseguido confluir a una situación de estabilidad macroeconómica: la inflación era baja, los balances fiscales estaban equilibrados y las cuentas externas transitaban senderos sostenibles, lejos de la frecuente amenaza de las crisis cambiarias. Si las trayectorias que los habían traído hasta ahí habían sido —con sus propios matices— similares, a partir de allí comenzaron a bifurcar. Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú y Uruguay lograron mantener la estabilidad adoptando gradualmente —cada uno con sus tiempos y matices— esquemas de «buenas prácticas macroeconómicas» basados en cuatro pilares: 1) una política monetaria de metas de inflación dirigidas por bancos centrales independientes y mayormente tecno-cráticos; 2) una política cambiaria de flotación administrada y acumulación de reservas internacionales; 3) políticas fiscales institucionalizadas que procuran mantener un sesgo contracíclico y la sostenibilidad de la deuda pública y 4) la integración con los mercados internacionales de capital. Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, en cambio, siguieron un sendero diferente, sobre el que se desplegaron estrategias de política macroeconómica más erráticas, que privilegiaron objetivos de corto plazo y relegaron la estabilidad macroeconómica a un segundo plano. La evidencia que desplegamos en este artículo parece re-flejar que los países que no adoptaron las «buenas prácticas», no solo padecieron mayor inestabilidad macroeconómica, sino que también peor desempeño en términos de crecimiento y reducción de la pobreza.
By the mid-2000s, Latin American countries had achieved macroeconomic stability: inflation was low, fiscal results were balanced, and external accounts were on a sustainable path, far from the frequent threat of currency crises. Although the trajectories that had brought them there had broadly been similar, from that point onwards they began to diverge. Brazil, Chile, Colombia, Mexico, Paraguay, Peru, and Uruguay managed to maintain macroeconomic stability by gradually adopting macroeconomic schemes of «good practices» based on four pillars: 1) monetary policy frameworks based on inflation targeting, managed by independent and largely technocratic Central Banks; 2) exchange rate policies of managed floating and foreign exchange reserves accumulation; 3) institutional fiscal policies that seek to maintain a countercyclical bias and the sustainability of public debt and 4) full integration with the international capital markets. On the other hand, Argentina, Bolivia, Ecuador, and Venezuela followed a different path, with more erratic macroeconomic policy strategies that favored short-term objectives and relegated macroeconomic stability to the background. The evidence presented in this article suggests that the countries that did. not adopt the «good practices» framework experienced higher macroeconomic instability, lower growth, and less poverty reduction.

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