Artículo

Vitamina D en la época del COVID-19

Oliveri, María Beatriz Icon

Otros responsables

Fecha

06/2020

Editorial

Centro de Osteopatías Médicas

Revista

Osteoporosis y enfermedades óseas

Título del libro

Nombre del evento

Fecha del evento

Institución organizadora

ISSN

1851-1821

eISSN

ISBN

Idioma

Español

Tipo del evento

Clasificación temática

Palabras clave

Resumen

La vitamina D (VD) es fundamental para la salud ósea en todas las etapas de la vida desde el desarrollo fetal hasta la tercera edad. También participa en la regulación de numerosos tejidos y órganos (acciones extraesqueléticas o no clásicas). La fuente natural de VD en el ser humano es su síntesis en la piel por exposición a la radiación ultravioleta (UV) del sol, ya que muy pocos alimentos la contienen, o puede indicarse por suplementación. La VD sintetizada en la piel, ingerida por los alimentos o por suplementos es hidroxilada en el hígado a 25 hidroxivitamina D (25OHD) que representa el estado nutricional de la VD. Posteriormente en el riñón es hidroxilada por la 1α hidroxilasa (CYP27B1) a 1,25 dihidroxivitamina D (1,25(OH)2D) o calcitriol, hormona activa que interviene en la homeostasis del calcio. La 1,25(OH)2D ejerce su función biológica principalmente por el estímulo o inhibición de la trascripción génica a través de su unión al receptor de VD nuclear (VDR). La 25OHD circulante puede ser sustrato en numerosas células que poseen VDR y CYP27B1 para sintetizar 1,25(OH)2D, bajo regulación parácrina y autócrina y ejercer las acciones extraesqueléticas o no clásicas de la VD. Existe controversia en la clasificación de los niveles de 25OHD. El Instituto de la Salud de EEUU estableció como deficiencia a los niveles inferiores a 20ng/ ml, principalmente para sus acciones relacionadas con el metabolismo mineral y óseo mientras que otras sociedades científicas y expertos, consideran deseables a los niveles mayores de 30ng/ml. Incluso se sugieren como óptimos niveles >40-50 ng/ml para las acciones no clásicas de la VD. La hipovitaminosis D se ha asociado a mayor prevalencia de enfermedades infecciosas (tuberculosis, enfermedades respiratorias, enfermedades virales), cardiovasculares, autoinmunes (como artritis reumatoidea, esclerosis múltiple), algunos cánceres, diabetes, e incluso a aumento de la mortalidad. El riesgo de deficiencia de vitamina D aumenta cuando hay poca o nula exposición a la radiación UV; altas latitudes, climas rigurosos, en las estaciones de otoño e invierno, por razones sociales o religiosas, en las ciudades con contaminación ambiental y elevada edificación, y por supuesto por falta de exposición a la luz solar/aire libre por estar recluidos en los hogares. Además, un grupo de riesgo especial son los adultos mayores, cuya capacidad de síntesis de VD es 60-70% menor que una persona joven. En la Argentina los sujetos mayores de 65 años, ambulatorios de ambos sexos que no recibían VD, presentaron deficiencia de VD del 52 %, 64% y 87% en el norte, centro o sur del país respectivamente. Siendo los porcentajes aún mayores en la población institucionalizada en geriátricos.

Aprobación

Revisión

Complementado por

Referenciado por

Licencia Creative Commons

Excepto donde se indique lo contrario, la licencia de este ítem se describe como by-nc-sa