Extraños animales: Filosofía y animalidad en el pensar contemporáneo

Otros responsables
Fecha
2016
Editorial
Prometeo
Revista
Título del libro
Nombre del evento
Fecha del evento
Institución organizadora
ISSN
eISSN
ISBN
9875747858
Idioma
Español
Tipo del evento
Clasificación temática
Palabras clave
Resumen
La filosofía nietzscheana y postnietzscheana, con su crítica al modelo de subjetividad centrada en el autós soberano conduce, de modo inevitable, a la pregunta sobre el modo de ser del animal. Es decir, la pregunta acerca de ese otro modo de vida que hemos creído que nos pertenecía, que podíamos maltratar, avasallar y aniquilar. El pasaje del pensamiento por la problemática de la animalidad nos otorga una cuota relevante de humildad, y de vergüenza, ya que nos coloca de frente al modo soberbio en que nos hemos constituido como humanos, utilizando al resto de lo viviente como "naturalmente" obligado a satisfacer nuestras necesidades "humanas". Cuando nos adentramos en el tema animal, y vemos y conocemos de qué maneras son "producidos" y tratados los animales que sirven para la alimentación, la vestimenta, la experimentación, el espectáculo, y tantas otras "necesidades humanas", no podemos sino sentir vergüenza por creernos con derecho a hacer eso con la vida de otros vivientes. Esos tipos de tratamiento también lo siguen sufriendo otros humanos a los que se considera "animales": pensar en estas cuestiones nos permite, creo, pensar también en los modos de vida del existente humano.la filosofía, y sobre todo la metafísica ya no puede desentenderse de la cuestión animal: si el modo de ser que somos ha sido caracterizado desde el "prejuicio humanista" que primero consideró que sólo el hombre tiene alma, lenguaje, conciencia y decisión, y luego le quitó el alma, pero le dejó los otros atributos (en la forma de la mente y otros modos actuales), se torna necesario deconstruir ese modo de ser para analizar en qué prejuicios se basa. Uno de ellos es, sin lugar a dudas, la idea de que "ser hombre· implica superar o avasallar la animalidad, en uno mismo o "fuera" de uno mismo. Es lo que Derrida ha llamado "guerra santa" contra el animal: es necesario desandar ese camino no para retornar a un modo "más originario" (más "animal") sino para pensar la cuestión que me parece más relevante: cómo "tratamos" al otro. El animal como extraño supone una "ley del tocar sin tocar·, que se expondrá en este texto, y que apunta al respeto que merece todo otro, humano o animal.
Colecciones
Aprobación
Revisión
Complementado por
Referenciado por
Licencia Creative Commons
Excepto donde se indique lo contrario, la licencia de este ítem se describe como by-nc-sa
