Geología de la región de Lomas Bayas-El Carrizalito, Río Diamante, Mendoza
; Lazo, Dario Gustavo
; Tunik, Maisa Andrea
; Cataldo, Cecilia Soledad
; Ramos, Victor Alberto 
Otros responsables
Fecha
2011
Editorial
Asociación Geológica Argentina
Revista
Título del libro
Nombre del evento
XVIII Congreso Geológico Argentino
Fecha del evento
2011-05-02
Institución organizadora
Asociación Geológica Argentina
ISSN
eISSN
ISBN
978-987-22403-4-9
Idioma
Español
Tipo del evento
Congreso
Clasificación temática
Palabras clave
Resumen
La región en estudio se ubica a lo largo de ambas márgenes del río Diamante, en las inmediaciones del paraje Las Aucas, en Mendoza. Se encuentra comprendida en la faja plegada y corrida de Malargüe de la Cordillera Principal y comprende la parte austral de la Cordillera Frontal. El objetivo de esta contribución es presentar nuevos datos obtenidos sobre la sucesión estratigráfica mesozoica de dicha región la cual representa el límite oriental de la cuenca Neuquina-Surmendocina a estas latitudes. La geología del área se conoce desde los pioneros trabajos de Gerth (1925, 1931), seguidos por relevamientos de cartas geológicas (Groeber, 1937; Volkheimer, 1978; Sruoga et al., 2000) y numerosos estudios sobre la estructura (Turienzo, 2009 y trabajos allí citados). Recientemente Tunik et al. (2005) desestimaron la existencia de una dorsal en la región de Lomas Bayas, que habría causado la compartimentalización de la cuenca (Schwarz et al., 2002) aunque incorrectamente asignaron las rocas mesozoicas aflorantes en Lomas Bayas a las Formaciones Lindero de Piedra, Chachao y Agrio. Las rocas más antiguas que afloran en la región corresponden a las sedimentitas y metamorfitas de la Formación Las Lagunitas, recientemente asignada al Ordovícico superior por el hallazgo de graptolites (Tickyj et al., 2009), las que son intruidas por granitoides paleozoicos y cubiertas por volcanitas del Grupo Choiyoi. En el presente trabajo se midieron dos secciones, una parcial al norte del río Diamante nominada Arroyo La Escondida (2) y una completa al sur del río, en la clásica localidad de Lomas Bayas (3) (Fig. 1a), a las que se sumó un relevamiento general de la sección del Arroyo Lagunitas (1) estudiada por Saavedra (2004). La secuencia medida en el Arroyo La Escondida comienza con varias decenas de metros de sedimentitas rojas. Éstas se apoyan sobre paquetes conglomerádicos blanquecinos que corresponden a la base de la sucesión mesozoica en ambas márgenes del río Diamante, y de muy difícil acceso en su lado norte. A las sedimentitas rojas se sobreponen conglomerados blanquecinos gruesos, muy fosilíferos, con Hoplitocrioceras en la base seguidos por conglomerados con Hoplitocrioceras y Weavericeras. Estos amonoideos poseen una edad hauteriviana temprana y son característicos de la parte superior del Miembro Pilmatué de la Formación Agrio (Aguirre-Urreta et al., 2005). Le siguen areniscas finas varicolores y por encima se deposita una espesa secuencia de limolitas amarillas portadoras de una sucesión de amonoideos, de abajo hacia arriba Spitidiscus sp. nov., Crioceratites sp. y Paraspiticeras sp. Todos estos amonoideos son típicos del Miembro Agua de la Mula de la Formación Agrio y poseen una edad hauteriviana tardía (Aguirre-Urreta et al., 2005). La sección culmina con un potente paquete calcáreo con abundantes corales. Todo el perfil medido en Arroyo La Escondida alcanza unos 73 m de espesor. En Lomas Bayas, los bancos conglomerádicos gruesos, blanquecinos y fosilíferos se apoyan tanto sobre las volcanitas del Grupo Choiyoi como sobre arcilitas rojas, de pocas decenas de metros de espesor (Figs. 1b-c). Estas arcilitas aparecen en depresiones de poca continuidad lateral y ya habían sido observadas por Yrigoyen y Martinez Cal (1953). Estos primeros conglomerados portan en la base al amonoideo Chacantuceras, género presente en el tercio inferior del Miembro Pilmatué de la Formación Agrio y característico del Valanginiano tardío (Fig. 1d). La secuencia continúa con un tramo basal de areniscas y coquinas alternantes, un tramo medio de grano fino cubierto en superficie y un tramo superior predominantemente carbonático y muy fosilífero. El perfil alcanza un espesor aproximado de 80 m. Esta sucesión se encuentra notablemente condensada aunque desde el punto de vista bioestratigráfico, se registran amonoideos que representan todas las zonas y subzonas reconocidas en la Formacion Agrio, con la sola excepción de la zona de Spitidiscus que sí se registra en la localidad de Arroyo La Escondida, ubicada solo unos pocos kilómetros al norte. De este modo se puede concluir que la transgresión marina alcanzó la región de Lomas Bayas-El Carrizalito recién en el Valanginiano tardío y las primeras sedimentitas acumuladas corresponden a la Formación Agrio. Los registros previos de Lindero de Piedra y Chachao se deberían a pobres correlaciones litoestratigráficas en el primer caso y a incorrectas identificaciones de ostreidos en el segundo.
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