Cómo mantenerse a flote sin hundirse en el fango: estrategias de crecimiento sobre fondo blando de los corales (scleractinia) de la Formación Agrio (Cretácico temprano, Cuenca Neuquina)
; Lazo, Dario Gustavo 
Otros responsables
Fecha
2024
Editorial
Asociación Paleontológica Argentina
Revista
Título del libro
Nombre del evento
Reunión de Comunicaciones de la Asociación Paleontológica Argentina
Fecha del evento
2024-11-25
Institución organizadora
Asociación Paleontológica Argentina
ISSN
eISSN
ISBN
Idioma
Español
Tipo del evento
Reunión
Clasificación temática
Palabras clave
Resumen
En la época de depositación de la Formación Agrio (Valanginiano–Hauteriviano, Cuenca Neuquina), los fondos marinos someros consistían principalmente en sustratos blandos donde los corales podían instalarse y vivir en ellos gracias a variadas estrategias de crecimiento. Tras el asentamiento de sus larvas, siete de los nueve géneros registrados (todos coloniales) presentan características de crecimiento que son consideradas adaptaciones para poder crecer y desarrollarse en fondos de consistencia blanda. Los tres géneros más distribuidos y abundantes, Eocolumastrea, Holocoenia y Stelidioseris, consistían en colonias en su mayoría ramosas con arreglos de coralitos plocoides o cerioides, con ramas de 1 a 5 cm de diámetro, en promedio de 2 cm de diámetro, y que llegaban hasta un metro de altura dependiendo de la tasa de sedimentación. Los fragmentos de colonias producidos por tormentas podían seguir creciendo, recubrir los sectores muertos de los coralios y desarrollar formas masivas aplanadas, que una vez estabilizadas sobre el sustrato generaban proyecciones dendroides verticales. Ahrdorffia, una forma incrustante, crecía en forma de láminas de 2 mm de espesor, que a partir de su punto de asentamiento podía extenderse lateralmente sobre el sustrato y superponerse entre sí, formando masas de 10 cm de largo y hasta 7 cm de altura. Ovalastrea podía adoptar forma circumrotatoria con coralitos sobre toda su superficie al ser removida periódicamente por corrientes, y así crecer hasta llegar a un tamaño que le permitiera adoptar una forma masiva estable. Stephanastrea desarrollaba colonias fasciculadas cuyas delicadas ramas tenían entre 1 y 2 cm de diámetro, crecían subparalelas y podían anastomosarse, creando un entramado que les confería estabilidad sobre el sustrato blando. Stylomaeandra formaba colonias discoidales, que al crecer se desprendían de la partícula sobre la que se habían asentado, viviendo libres y reclinadas sobre el sustrato. Todas estas características demuestran que la fauna de corales de la Formación Agrio estaba compuesta por géneros cuyos representantes desarrollaron adaptaciones que les permitían prosperar en condiciones no óptimas, que, además del predominio de sustratos blandos, incluían variaciones temporales de la tasa de sedimentación, nivel de nutrientes, turbidez, luminosidad y salinidad.
Colecciones
Aprobación
Revisión
Complementado por
Referenciado por
Licencia Creative Commons
Excepto donde se indique lo contrario, la licencia de este ítem se describe como by-nc-sa
