Capítulo de Libro

Melodrama y sentimentalismo en la literatura y el primer cine argentino

Suárez, Nicolás Icon

Fecha

2022

Editorial

Universidad Nacional de Villa María

Revista

Título del libro

Historia feminista de la literatura argentina: Mujeres en revolución. Otros comienzos

Nombre del evento

Fecha del evento

Institución organizadora

ISSN

eISSN

ISBN

9789876997393

Idioma

Español

Tipo del evento

Clasificación temática

Resumen

En las décadas de 1930 y 1940, durante el llamado período “clásico” del cine argentino, las películas de telefoni bianchi dieron lugar localmente al surgimiento del “cine de ingenuas”. Se trataba de melodramas ligeros que transcurrían mayormente en interiores lujosos y presentaban universos idílicos donde primaban la armonía social y los valores tradicionales. En este marco, aprovechando la novedad del cine sonoro, textos de la literatura argentina decimonónica como Amalia (Luis José Moglia Barth, 1936) y Stella (Benito Perojo, 1943) fueron actualizados en clave melodramática y derivaron en lo que podría denominarse un cine de teléfonos blancos del siglo XIX o de ingenuas decimonónicas. A estos casos pueden añadirse otras adaptaciones que no estaban protagonizadas por personajes femeninos pero constituyen una suerte de cine de ingenuos decimonónicos, como Juvenilia (Augusto Vatteone, 1943) y Su mejor alumno (Lucas Demare, 1944). Este corpus, a su vez, se recortaba en antagonismo contra el cine gauchesco de la época, que retomaba otra tradición literaria decimonónica, en la que abundaban las escenas en exteriores y los protagonistas masculinos. En tal sentido, el cine de Luis Saslavsky se destaca como un caso singular, liminar —podría decirse— entre ambas vertientes. A este respecto, además de su conocido filme Vidalita (1949), en el que Mirtha Legrand se traviste de gaucho, se tomará en consideración su proyecto —jamás concretado en el cine pero sí en el teatro— de poner en escena un Moreira queer, que resaltaba la aprehensión del personaje de Gutiérrez hacia las mujeres y su particular afección por los hombres. Si bien el proyecto nunca llegó a realizarse por la falta de productores interesados y porque en 1948 Moglia Barth se anticipó a Saslavsky en la idea de trasponer a Moreira, el propio fracaso da cuenta de algunas de las limitaciones genéricas (en los dos sentidos del género: sexual y textual) del cine de la época. En otras palabras, el examen de la obra de Saslavsky sirve para pensar lo que el género podía y no podía decir en ese momento histórico. Finalmente, a modo de conclusión, se cotejarán estas reflexiones con las formulaciones clásicas de Peter Brooks acerca del melodrama como una retórica del exceso y también con la relectura del melodrama que propone Linda Williams en tanto modo transgenérico fundamental de la modernidad, con el objetivo de elucidar provisoriamente los contornos de una tradición argentina del melodrama que va del siglo XIX al XX y de la literatura al cine.

Aprobación

Revisión

Complementado por

Referenciado por

Licencia Creative Commons

Excepto donde se indique lo contrario, la licencia de este ítem se describe como by-nc-sa