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<title>Articulos(INSTITUTO "DR. E.RAVIGNANI")</title>
<link>http://hdl.handle.net/11336/461</link>
<description>Articulos de INST. DE HISTORIA ARGENTINA Y AMERICANA "DR. EMILIO RAVIGNANI"</description>
<pubDate>Mon, 08 Apr 2024 08:01:38 GMT</pubDate>
<dc:date>2024-04-08T08:01:38Z</dc:date>
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<title>El movimiento estudiantil en los 70</title>
<link>http://hdl.handle.net/11336/230393</link>
<description>El movimiento estudiantil en los 70
Califa, Juan Sebastián; Millán, Mariano Ignacio
Artículo de divulgación sobre el movimiento estudiantil de la UBA durante el tercer peronismo, 1973-1976.
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<pubDate>Thu, 01 Jun 2023 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2023-06-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Psicopolíticas</title>
<link>http://hdl.handle.net/11336/230374</link>
<description>Psicopolíticas
Exposto, Emiliano
El artículo explora una contraposición entre psicopoder capitalista y psicopolíticas desde abajo. Por un lado, ubica los dispositivos manicomiales, farmacológicos y terapéuticos a partir de los cuales el estado y el mercado gestionan la crisis anímica colectiva. Y por el otro, indaga en las potencias ambiguas abiertas por los activismos en salud mental. En este caso, el pensamiento de Félix Guattari ofrece aportes cruciales para las luchas actuales.; The article explores a contrast between capitalist psychopower and psychopolitics from below. On the one hand, it locates the asylum, pharmacological and therapeutic devices from which the state and the market manage the collective mental crisis. And on the other, it investigates the ambiguous possibilities opened by mental health activism. In this case, the thought of Félix Guattari offers crucial contributions to the current struggles.
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<pubDate>Wed, 01 Feb 2023 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://hdl.handle.net/11336/230374</guid>
<dc:date>2023-02-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>La disputa anímica</title>
<link>http://hdl.handle.net/11336/230360</link>
<description>La disputa anímica
Exposto, Emiliano
La salud mental está en la agenda pública: se habla cada vez más de malestares. Y se lo hace “en primera persona”. La atleta Simone Biles se bajó de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 con el objetivo de “cuidar su salud mental”. Actrices, cantantes y famosos hablan en público de sus problemas emocionales. Tini, Chano, Alejandro Sáenz, etc. Los pibes en Tik Tok narran sus padecimientos. Las redes sociales están llenas de memes de animalitos depresivos. Hay demasiadas cuentas de Instagram donde personas anónimas explican cómo es vivir con ansiedad, bipolaridad o ataques de pánico. Muchos psicólogos están estallados de laburo y no dan más turnos. No paran de crecer las estadísticas de consumo de psicofármacos. La FIFA lanzó en 2021 una campaña de promoción de salud mental en el fútbol. En Wall Street se prenden las alarmas con las altas tasas de suicidio y consumo problemático de sustancias por parte de los corredores de bolsa. Los quioscos de diarios y revistas nos ofrecen libros de inteligencia emocional, psicología positiva y bestseller de autoayuda. En la televisión y en las radios, los “especialistas” explican cómo lidiar con los “trastornos mentales” mediante ejercicios respiratorios, relajación, reguladores del sueño o actividad física.Según estadísticas oficiales de organismos internacionales, una de cada cuatro personas en el mundo padece o padecerá algún “trastorno mental” a lo largo de su vida. Para 2030 se conjetura que la depresión y la ansiedad (que aumentaron 30% durante la pandemia) serán las principales causas de “discapacidad social”. La educación emocional se presenta como programa de gobierno en las políticas públicas en el sector pedagógica. Mientras avanza la cultura terapéutica en las militancias, la psiquiatría comunitaria en los barrios y el manicomio químico en las casas, los movimientos sociales hablan de salud mental popular y el progresismo reclama la aplicación de la Ley Nacional de Salud Mental. Serotonina y dopamina son palabras que pueblan la conversación de todos los días.En la Academia de ciencias sociales y humanidades, las neurociencias se perfilan como el objeto de estudio predilecto de la próxima década. Los problemas del malestar subjetivo desbordan los muros disciplinares del llamado campo de la Salud Mental, al mismo tiempo que la industria farmacéutica se presenta como una de las expresiones más contundentes de la mercantilización de la vida en curso. Todos tenemos alguien cercano con insomnio, bruxismo o “trastornos de la conducta alimentaria”. Usamos expresiones como quemado, colapsado, desbordado o agotado para referirnos a nuestros estado de ánimo en la vida cotidiana. El estrés es el sentimiento estructural que recorre los cuerpos precarios. Los estudiantes secundarios y universitarios reivindican capacitaciones y espacios de escucha en los colegios y en las instituciones. Son cada vez más los trabajadores con licencia psiquiátrica y no tantos los sindicatos preocupados por el malestar afectivo en el mundo del trabajo. A nivel internacional crece el activismo neurodivergente y el Orgullo Loco. La leyenda de la revuelta chilena “no era depresión, era capitalismo” es una frase en la que se cifra un enigma clave de nuestra época. La pregunta es ¿cómo politizar nuestra crisis anímica colectiva?
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<pubDate>Sun, 01 Oct 2023 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2023-10-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>El Señor de la Plaza: El Fiel Ejecutor y las manifestaciones de trigo en Buenos Aires colonial</title>
<link>http://hdl.handle.net/11336/230358</link>
<description>El Señor de la Plaza: El Fiel Ejecutor y las manifestaciones de trigo en Buenos Aires colonial
Pelozatto Reilly, Mauro Luis
El Cabildo funcionó, durante toda la época colonial y más allá de aquella, como el principal organismo regulador del mercado local, particularmente en lo tocante al abasto de los géneros de consumo indispensables, tales como carne60, cueros, grasa y sebo61 y,en lo referente al tema de interés de este apartado, el trigo y sus derivados (harinas y pan).. Más allá de las disposiciones generales que el Ayuntamiento tomaba como Cuerpo,persiguiendo como objetivo central el mantenimiento de los vecinos y moradores, es decir, el ‘‘bien común’’, en la mayoría de los casos, las políticas municipales estuvieron acompañadas por las atribuciones de sus funcionarios especiales. Entre los oficios concejiles vinculados con el funcionamiento de la Plaza -entendida como el mercado centralizado de la Ciudad y su jurisdicción-, se destacó la figura del Fiel Ejecutor (cargo en el cual rotaban, cada cuatro meses, integrantes del Cabildo), encargado de ‘‘controlarla aplicación de las normas sobre precios, pesos, medidas, abasto y pulperías’’. . En el presente trabajo, nos proponemos enumerar y describir las funciones específicas de los Fieles Ejecutores del Cabildo de Buenos Aires, en un contexto particular,enmarcado en la década de 1750, y caracterizado por las denuncias de escasez de granos, seguidas de la disposición y ejecución de los registros de todas las casas del territorio, para obligar a todos los individuos que tuvieran existencias de trigo, a destinarlas a la venta en la Plaza. Entendemos a ésta última como espacio público por excelencia, sede de las principales autoridades, lugar en donde se realizaban las celebraciones más relevantes y, puntualmente, sitio del mercado citadino.
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<pubDate>Thu, 01 Jun 2023 00:00:00 GMT</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://hdl.handle.net/11336/230358</guid>
<dc:date>2023-06-01T00:00:00Z</dc:date>
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